Esta gimnasia implica diversas técnicas relacionadas con la medicina china tradicional, que comprende a la mente, a la respiración y al ejercicio físico.
Los movimientos son realizados sin esfuerzo muscular, ni aceleraciones del corazón o la respiración. Pueden realizarse en diferentes posiciones (sentado, de pie, recostado), siempre considerando que los ejercicios son de baja intensidad aeróbica. Además, favorece el manejo de la respiración y las técnicas de concentración y equilibrio.
El Chi Kung se practica, generalmente, con objetivos orientados al mantenimiento de la salud, pero también en algunos casos puede prescribirse con objetivos terapéuticos específicos. Esto se debe a que procura que el cuerpo se descontracture, dado que los movimientos son lentos, relajados y suaves, lo cual además permite una mayor lentitud respiratoria. En este estado es posible percibir el interior del cuerpo y conectarse con lo exterior, con la naturaleza.
La práctica habitual de Chi Kung favorece a una percepción sutil del entorno y a recuperar la capacidad dormida en el interior de la persona: de sentir la naturaleza, las estrellas, el sol, la tierra y el cielo, alimentándose con su energía.
Agradecemos la colaboración de Miriam y Martín de DO-IN CERRO.







